Qué es la tortura?
Para el Colectivo Contra la Tortura y la
Impunidad:
La tortura es la producción
intencional de un daño físico, mental, familiar, comunitario y social, causado
desde el poder del Estado, con el fin de lograr conductas que de otra manera no
se producirían.
Este daño ha sido definido como un delito de lesa humanidad por las
legislaciones nacionales de casi todos los países del mundo (con excepción de
los EEUU e Israel), así como por diversos convenios y tratados internacionales.
Cuando los perpetradores de este
daño no son castigados, cuando hay impunidad, se combinan dos delitos: la
tortura y la impunidad; estos delitos son cometidos por servidores de los
gobiernos, con la aceptación y el aprovechamiento de sus efectos por parte de
los dueños del gran capital (financiero, oligárquico) y por otros sectores
minoritarios, pero poderosos del Estado, así como por las capas medias reaccionarias
de la población.
La conducta inmediata más importante que se produce por la tortura es el
terror, que neutraliza la voluntad de las personas y las colectividades. Más
adelante, la tortura busca la destrucción de la persona torturada, con lo cual
se intensifica el terror en el entorno social de esa persona. Por ello, la
combinación de esos dos delitos, la tortura y la impunidad, sumados al efecto
de los mensajes emitidos por los grandes medios de comunicación, producen una
situación de terror generalizado, conocido como TERRORISMO DE ESTADO.
El terrorismo de Estado es, hoy, un recurso del gran capital y de su Estado,
cuando ya no tiene argumentos que disminuyan la inconformidad social causada
por la explotación, la opresión, el saqueo y la destrucción de la naturaleza.
Así, es un recurso de las dictaduras de los propietarios del gran capital, ya
instituidas o en formación.
En otras palabras, la oligarquía y
su Estado usan a la tortura – combinada con impunidad y con los medios de
comunicación – contra el pueblo. El terrorismo de Estado es un arma de la lucha
de clases para imponer la voluntad de los dueños del capital sobre el resto de
la población.
En las sociedades actuales, la
instauración de la dictadura parte de la contradictoria violación de las leyes
pre-existentes. Para ello, los sectores dominantes – los grandes propietarios
de capital – establecen redes de complicidad entre los políticos, los jueces,
los militares y policías, los altos funcionarios de las iglesias, los medios de
comunicación masiva y los profesionales directamente involucrados en la
tortura: médicos, psicólogos, abogados, antropólogos, etc.
Definición legal utilizada por el Colectivo
contra la Tortura y la Impunidad:
Existen diferentes definiciones de tortura, más la que nos utilizamos por la
amplitud es la de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la
Tortura. Ya que otras definiciones toman en consideración la “gravedad” de las
lesiones y sufrimientos, dejando de lado situaciones que pueden ser definidas
subjetivamente por la autoridad como no graves o como colaterales a la
detención.
